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[ASESINO EN SERIE] Bela Kiss

Tema en 'Caso Abierto' comenzado por Bentham, 27 de Octubre de 2017.

  1. Bentham

    Bentham Administrator Miembro del Equipo

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    (1877 destino desconocido)

    Asesino en serie húngaro, se cree que mató a 23 personas, incluyendo a su esposa y al amante de ella, cuyos cadáveres conservaba en bidones de metal. Sus crímenes quedaron al descubierto en 1916, mientras él estaba en el frente de batalla. La escasez de gasolina ocasionada por la Primera Guerra Mundial, llevaron a las autoridades a confiscar la gasolina que Kiss decía tener almacenada en su propiedad. Pero en los recipientes encontraron 24 cadáveres conservados en alcohol correspondientes a 23 mujeres que habían sido estranguladas, y un hombre, que luego se comprobó era el amante de su esposa.

    Asimismo, descubrieron correspondencia que indicaba que Kiss seducía a mujeres escogiendo a sus víctimas entre las que carecían de familia. Cuando las autoridades intentaron detenerlo, Kiss desapareció del hospital de heridos de guerra en Serbia, donde estaba convaleciente, usurpando la identidad de un joven soldado fallecido. Por eso, se creyó que Kiss había muerto.

    Luego creyeron verlo en Budapest, o en el metro de Nueva York, se rumoreó que había muerto de fiebre amarilla en Turquía, que estaba en la Legión Extranjera, y hasta que había sido visto trabajando como seguridad en un edificio. Su destino final es aún incierto.
     
  2. Kamila

    Kamila New Member

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    En 1916, en un pequeño pueblo Hungría llamado Czinkota fueron hallados alrededor de treinta cadáveres de mujeres en la casa de un misterioso hombre llamado Bela Kiss. Bela había llegado a Czinkota con su joven esposa (quince años más joven que él) María, quién pronto ganó el favor de sus vecinos por su carácter afable y atento. Con dinero, Bela alquiló casa y criados. La gente del pueblo lo tenía por un hombre respetable, educado, aunque poco comunicativo. Debido a sus intensos viajes para atender sus diversos negocios, pasaba mucho tiempo fuera de casa, cosa que su mujer aprovechaba para encontrarse con un joven artista de nombre Paul Bihari.

    Estaban todos los pobladores al corriente de la infidelidad, y cuando a punto estaban por contarlo todo, Bela encontró la casa vacía y una carta de su esposa que le decía que lo abandonaba. Los criados lo hallaron quejumbroso, llorando con la carta en sus manos. Desde ese momento Bela se aísla en soledad. Despide a los criados, contrata un ama de llaves. Vive deprimido, y para sanar su corazón, se cita con mujeres que conoce por ahí. Por aquellos días, los periódicos publican las desapariciones de mujeres; la policía sospecha de un tal Hoffman, pero también acaba desapareciendo.

    Entonces estalla la primera guerra europea donde Bela es reclutado para luchar.

    Antes de marcharse, le entrega a Condestable del pueblo una llave de sus sótanos donde había guardado depósitos con gasolina por su gran valor en un conflicto como el que se avecinaba.

    Bela no quería ir a la guerra. Miente que tiene problemas del corazón, pero los médicos no le detectan nada.

    Al fin, cinco meses después de partir, el pueblo recibe la triste noticia de que Bela Kiss había muerto en un hospital militar de Belgrado.

    El Condestable hizo pública la generosa donación del húngaro y se dirigió a la casa de Kiss con algunos soldados para buscar el combustible. Ya en el sótano, dos soldados intentaron mover alguno de los bidones. Pero era imposible. Algo había dentro que los hacía demasiado pesados. No era precisamente combustible.

    Abrieron los bidones y se encontraron con una escena espantosa: una joven desnuda, estrangulada con una bufanda de seda y conservada en litros de alcohol. Abrieron el resto, y en todos había cadáveres. Mujeres hermosas desnudas conservadas en alcohol.

    En total, se encontraron muchos cuerpos más, 10 enterrados en el jardín, 12 en un bosque cercano, y en el sótano de la casa, estaban los cuerpos de María y de su amante, estrangulados.

    Así confirman que el tal Hoffman en realidad era Bela. Mediante los anuncios clasificados de mujeres buscando maridos, se había puesto en comunicación con 20 mujeres, donde pudo saber cada posición económica de cada candidata y actuar en consecuencia.

    Con el tiempo, se supo que Bela no había muerto, sino desertado. Ya se lo veía con pocas ganas de ir a la guerra. Se supo que cambió su identidad con un joven soldado. Se lo rastreó por todos lados, y al final, un relató de un legionario – de la legión extranjera – fue el más verosímil: había conocido a un tipo que se jactaba de haber hecho una fortuna asesinando a mujeres adineradas. Pero no pudieron dar con Bela. Cual sexto sentido, sospechando estaba en la mira de la policía, volvió a desaparecer en las sombras. Los rumores lo ubicaron por Budapest, Francia o Nueva York.

    Al final, se supo que había viajado a algún punto de Sudamérica donde las leyes estuvieran de su lado, donde su aspecto moreno le fuera de utilidad para pasar desapercibido. No se supo más nada de este monstruo.
     

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