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El crimen de eva blanco

Tema en 'Caso Cerrado' comenzado por Bentham, 24 de Agosto de 2017.

  1. Bentham

    Bentham Administrator Miembro del Equipo

    Durante 18 años y seis meses la Guardia Civil tenía el ADN del criminal de Eva Blanco, la joven de 16 años vecina de Algete asesinada a puñaladas y violada. Desde este jueves ya sabemos quién es el criminal. Se trata de un español de origen magrebí de 52 años, casado y con tres hijos, A. C. G., que fue detenido a las 14.00 horas en Les Varans, un pueblo de 1.200 habitantes situado en el norte de Francia, según la Comandancia de la Guardia Civil.

    La resolución del caso se produce, además, 18 meses antes de que prescribiera ya que iban a cumplirse 20 años del crimen en 2017. La magistrada titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Torrejón de Ardoz ha acordado la detención del presunto autor de los hechos en aplicación de la Orden Europea de Detención, dado que esta persona fue localizada en territorio francés. El Juzgado está a la espera de la tramitación de extradición correspondiente para que el detenido sea puesto a disposición judicial y proceder a la formalización de su situación procesal.

    En la madrugada del sábado 20 de abril de 1997, el cadáver de Eva Blanco fue hallado a siete kilómetros de su casa, junto a la cuneta de una carretera aún sin abrir entre Algete y Cobeña, al norte de Madrid.

    Fue violada y luego apuñalada en 19 ocasiones en la espalda, la nuca y el cuello. Además del ADN del asesino, había restos de semen del criminal en la ropa interior de Eva, también se encontraron en su boca trozos de fibra roja pertenecientes a la tapicería de un Renault blanco.

    Uno de los principales contratiempos para los investigadores fue que la noche del crimen llovió con fuerza y por tanto los posibles vestigios del asesino fueron borrados por el agua.

    Desde un primer momento se sospechó que Eva debía conocer a su asesino ya que era una joven muy precavida y recelosa con desconocidos. La última noche de su vida Eva (amante de la música africana)salió con sus amigos a la discoteca del pueblo. Era sábado y a las 23.45 horas le dijo a una amiga que se tenía que marchar a casa. Juntas caminaron y se despidieron a 800 metros de casa de Eva, pero ésta no llegó. Se subió al coche de un hombre o fue obligada por el conductor a montarse en el coche bajo amenazas.

    Albañil y repartidor
    A tenor de los primeros datos, el detenido es una persona que podría conocer, al menos, de vista, a Eva o a su padre (gruista) ya que se dedicaba en esa época a hacer portes en la zona y también había trabajado como albañil. El arrestado tenía esa noche 34 años. Vivía en Algete y dos años después del crimen huyó a Francia.

    El presunto asesino, nacido en 1963 en Taza (Marruecos), tiene un hermano menor que aún reside en Algete.

    Durante 18 años la Guardia Civil ha investigado a más de 5.000 personas centrándose en vecinos con antecedentes, agresores sexuales, propietarios de vehículos Renault e incluso en presos que esos días gozaran de permisos penitenciarios.

    También se reconstruyó la vida de Eva Blanco durante sus últimos años. Se hizo un retrato suyo que en Criminología se denomina Victimología o perfil psicológico de la víctima. Se analizó la vida de Eva en profundidad, sus amistades, sus pensamientos, su personalidad, su forma de relacionarse con sus amigos, sus gustos... Para ello se sirvieron del diario secreto de Eva Blanco donde dejó varios escritos enigmáticos en los que repetía constantemente: Eva y 343110.

    Se acelera la investigación
    La investigación se acelera hace un año gracias a los trabajos en genética forense efectuados por el Instituto de Ciencias Forenses de la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela y por el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil. El análisis determinó que el ADN del sospechoso correspondía a una persona nacida en el norte de África por su cadena de cromosomas.

    Con esa nueva pista la Guardia Civil empezó a buscar personas de origen magrebí que hubiesen vivido o viviesen en la zona. Había más de 1.000 sospechosos. Muy pronto llamó la atención de los investigadores el nombre de A. C. G, que había huido de Algete a los dos años del crimen. Enseguida la Guardia Civil centró sus pesquisas en él y pronto descubrieron que tenía un hermano que vivía aún en Algete.

    Los agentes consiguieron una muestra de ADN del hermano para descubrir si era similar al del registro genético hallado en el cadáver de Eva Blanco. El laboratorio de criminalística de la Guardia Civil cotejó las muestras y dio por fin a los agentes la noticia que tantos años llevaban esperando.

    Los restos de ADN hallados en el cuerpo sin vida de Eva Blanco eran casi idénticos a la huella genética del hermano menor que fue descartado desde el principio ya que en aquella época no vivía en la zona. No había dudas. De inmediato, los guardias se marcharon al norte de Francia y detuvieron a A. C. G.

    Detenido en la puerta de su casa
    El arresto se produjo cuando el sospechoso salía de su casa. En la detención estuvieron presentes los agentes de Homicidios de la Guardia Civil y los agentes franceses.

    El detenido era trasladado a la gendarmería y será puesto a disposición judicial. Lo más probable es que la juez de Francia autorice la extradición del detenido al juzgado de Torrejón de Ardoz encargado del caso.

    Varios de los agentes de Homicidios encargados de la investigación acudieron ayer a las seis de tarde hasta la casa del padre de Eva Blanco. En persona le dijeron que habían detenido a su asesino. «Estábamos esperando este día desde hace 18 años. Hoy (por ayer) he llorado con los agentes cuando me han dicho que habían detenido al asesino de mi hija», explicó Manuel Blanco a Telemadrid.

    El padre señaló que los agentes también se han emocionado ya que «mucho de ellos llevan más de 18 años con el caso y nunca lo han dejado de lado. Siempre me decían que se iba a resolver y lo han logrado. Hay que felicitarles por lo que han peleado y han luchado con nosotros y no tengo palabras para agradecerles todo lo que han trabajado por descubrir al asesino».

    A lo largo de las pesquisas hubo una gran polémica cuando la juez de Torrejón, encargada del caso, no autorizó en 1999 una prueba masiva de ADN entre los vecinos.

    En aquel año, el alcalde de Algete, Jesús Herrera, dictó un bando a propuesta de la Comisión Eva Blanco en el que pedía a los varones mayores de 16 años de la localidad que se sometieran voluntariamente al prueba del ADN para comprobar si el código genético de alguno de ellos coincidía con el del asesino de la joven. Más de 2.000 vecinos dieron su autorización para intentar esclarecer los hechos.

    El alcalde, los ediles de la corporación, los miembros de la Policía Local y amigos de la familia fueron los primeros en rellenar el documento para animar a los algeteños a colaborar en esta iniciativa sin precedentes en España. Sin embargo, la titular del Juzgado de Torrejón de Ardoz no dio su permiso y el juez de la Audiencia Provincial de Madrid, Arturo Beltrán, dijo entonces que «hacer estas pruebas era una chorrada demagógica». «Ahora pido disculpas públicas a la familia de Eva Blanco, y lamento lo que dije porque no se deben herir los sentimientos de nadie», expresó poco después el juez Beltrán.

    El magistrado explicó a Efe que estaba «en contra de que se realicen pruebas de ADN de carácter general, porque, además de inservibles, nuestro sistema de convivencia se basa en la presunción de inocencia y no en la necesidad de demostrarla».

    En 2013 llegó al juzgado de Torrejón una nueva magistrada que dio un impulso a la investigación y permitió a la Guardia Civil realizar pruebas de ADN aleatorias. Dos años después el criminal ha sido cazado y se cierra una de las investigaciones más largas y complicadas para la Guardia Civil.

    La Guardia Civil invirtió 600.000 euros en 2.000 pruebas de ADN
    La Guardia Civil invirtió 600.000 euros en realizar un total de 2.013 pruebas de ADN con el fin de esclarecer el crimen de Eva Blanco. Estos hechos ocurrieron en 1999, dos años después de la muerte de la joven y los más de dos millares de personas que se sometieron a las pruebas genéticas, la mayoría vecinos de la fallecida, lo hicieron voluntariamente. Estos trabajos se realizaron a través del Departamento de Análisis del Centro de Investigación y Criminalística del Servicio de Policía Judicial de la Guardia Civil. Se fijó un plazo de cuatro meses para la recepción de las muestras donadas previa orden judicial a través del Juzgado número 4 de Torrejón de Ardoz. El equipo de especialistas se desplazó a Algete con el fin de recoger muestras, para lo cual bastó con la toma de saliva a través de un bastoncillo individual que se introduce en la boca. Posteriormente, estas muestras se introdujeron en una bolsa que se sella para garantizar la cadena de custodia, pasando en el acto a una cámara frigorífica par evitar su deterioro. Una vez obtenidas todas las muestras fueron trasladadas al laboratorio para determinar el ADN de cada uno de los voluntarios y su cotejo con las pruebas halladas en el cuerpo de la fallecida. La saliva de los bastoncillos se trata con una serie dereactivos para eliminar cualquier resto ajeno al ácido dexorribluncleico, obteniéndose tras este tratamiento una pequeña cantidad de ADN que se amplía posteriormente millones de veces, para hallar el perfil genético exclusivo de cada persona. Después se comparará con el código genético del autor del homicidio.
     

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