Sucesos

A Spanish Blood Diamond Trafficker Captured on the Costa del Sol

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La querella de un esclavo africano de minas de piedras preciosas en Sierra Leona presentada en 2020 ha culminado cuatro años después en Málaga con la detención por la Policía Nacional de un cabecilla del tráfico de diamantes de sangre. Este individuo, de nacionalidad española, trabajaba para una empresa importadora y exportadora de joyería y ahora está implicado como el presunto diseñador y promotor de una red empresarial para el blanqueo y tráfico de diamantes en Europa.

La Policía ha informado de la captura de este intermediario, cuyo tráfico servía para financiar las actividades del Frente Unificado Revolucionario (RUF), una guerrilla de Sierra Leona que era una de las más violentas de África y que operaba explotaciones mineras en Kono y Boedu, territorios bajo su control, utilizando mano de obra civil cautiva para la extracción.

La Comisaría General de Información llevó a cabo la investigación en España, la cual fue el resultado de otras pesquisas a nivel internacional desde que el esclavo presentó su denuncia. El detenido residía en Brasil desde 2007 y en Málaga poseía una lujosa residencia de vacaciones. La Policía Federal brasileña alertó de que el traficante tomaría un vuelo con destino a España, por lo que los agentes policiales lo esperaron en el aeropuerto de Málaga el pasado martes. El Juzgado Central de Instrucción 1 de la Audiencia Nacional ordenó la prisión preventiva del detenido.

Durante la década de los 90, el detenido supervisó una red empresarial que servía para certificar como diamantes legales obtenidos en Liberia las piedras extraídas bajo crueles condiciones durante la guerra civil de Sierra Leona, donde los trabajadores esclavizados eran vigilados por niños soldado.

El RUF entregaba las piedras para su blanqueo y el ahora detenido participó en varias de esas entregas, desplazándose a una de las filiales de la red empresarial en Liberia. Mezclando los diamantes de sangre con piedras legales de Liberia, se blanqueaban para su venta en Europa, lo que permitía al RUF obtener fondos millonarios para sus operaciones militares.

Entre 1991 y 2002, Sierra Leona fue escenario de una de las guerras más brutales de África, que cobró la vida de entre 70,000 y 100,000 africanos y provocó el desplazamiento de 2.6 millones de refugiados.

El tráfico de diamantes de sangre tuvo una influencia directa en los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el conflicto. El Consejo de Seguridad de la ONU -recordado por la Policía en un comunicado- declaró ilegal el comercio de diamantes extraídos de zonas en conflicto armado y con mano de obra esclava.

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