Sucesos

Daniel Sancho makes a statement in Spain.

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Una camiseta marrón clara y pantalón negro -corto-, sin grilletes y con el pelo corto, pero algo más largo que en las últimas imágenes que se tienen de él llegando a su juicio en Tailandia. Así aparecía Daniel Sancho tranquilo, enérgico y con buen aspecto físico en la pantalla del Juzgado de lo Penal número 16 de Madrid.

Sancho esperaba desde antes de las nueve de la mañana su conexión con el juzgado de España. “¿Entiende los hechos por los que se le imputa?” “¡Sí!”, ha afirmado con voz fuerte. Ha sido su primera respuesta.

Asentía, miraba hacia arriba y se tocaba el pecho mientras escuchaba, sentado en una sala habilitada en las instalaciones de Koh Samui, prisión en la que espera sentencia por su causa en Tailandia, la lectura de los hechos.

“Sobre las 04:00 horas del día 9 de noviembre de 2019, Daniel Sancho se encontraba en las proximidades de la calle José Abascal (Madrid) cuando, en un momento determinado, procedió a introducirse en un vehículo taxi que allí se encontraba”, describe la Fiscalía en el escrito de acusación al que ha accedido el portal de Sucesos e Investigación de este grupo editorial.

“¡Sí!”, ha confirmado Sancho. “Sin respetar la cola que se había formado para utilizar el servicio público fue recriminado por J. C. (víctima). Con el ánimo de herir, (Daniel Sancho) procedió a darle un puñetazo en la cabeza ocasionándole lesiones que tardaron en curar doce días”.

Daniel Sancho ha reconocido los hechos y ha llegado a un acuerdo: una multa de tres meses a razón de cinco euros por día. Un total de 450 euros.

“Resarcido el daño”

La conexión ha durado escasos minutos. “Está usted condenado por un delito de lesiones con la atenuante de reparación del daño (Sancho ha pagado la indemnización de 2.100 euros que el fiscal pedía por secuelas y lesiones) y atenuante de dilaciones indebidas.

-“¿Entiende la condena?” -“Perfectamente”, ha respondido enérgico de nuevo. La víctima, el joven que en ese momento tuvo que ser atendido por un equipo médico, fruto del acuerdo, no ha testificado en el juicio.

Ambas partes han ratificado que tras el puñetazo, J.C. sufrió una brecha y perdió un diente, “habiendo precisado la sutura de la herida mediante la colocación de cinco puntos y habiéndole quedado como secuela, un perjuicio estético debido a la rotura del diente incisivo superior derecho”.

En el gimnasio

Relajado y con la mirada serena. Daniel Sancho presenta un aspecto tranquilo y atlético. Según ha podido saber este periódico, el chef acude diariamente al gimnasio de las instalaciones penitenciarias.

Tras escuchar la sentencia, el hijo de Rodolfo Sancho se ha levantado para volver a su vida en las celdas. Estaba descalzo y sin grilletes, en aparente calma.

Intento de volver y declarar en España

La cita judicial en España llega mientras Daniel Sancho espera sentencia en la prisión de Koh Samui por el presunto asesinato y descuartizamiento del cirujano colombiano Edwin Arrieta.

El juicio en Tailandia, que duró varias jornadas y concluyó el pasado 2 de mayo, no tiene prevista sentencia hasta el 29 de agosto. Está acusado de homicidio con premeditación, ocultación del cuerpo tras el descuartizamiento y destrucción de documentación de la víctima, siendo el segundo de ellos el único que él ha admitido. Las penas a las que se enfrenta incluyen la cadena perpetua o la pena de muerte en el país surasiático.

Ante la cita de hoy, el chef, que permanece en dicha prisión desde que fue detenido en el mes de agosto, habría solicitado la extradición a España por “tener un procedimiento penal abierto”. Desestimado, contestó la fiscalía, “existen medidas alternativas” como (y así ha sido) la declaración por videoconferencia.

La pena a la que se enfrentaba en España hacía que no se pudiera reclamar su entrega para pedir su prisión provisional. “Los hechos que se juzgan este miércoles son constitutivos de un delito de lesiones”, firmaba el Ministerio Público, que antes de la conformidad solicitaba para Sancho un año de prisión e indemnizar a la víctima con un total de 2.100 euros por las secuelas y lesiones.

Alcanzado el acuerdo, dictada la sentencia de sustituir la prisión por una multa de 450 euros, “se declara la firmeza y se da por concluido el acto”, ha cerrado la jueza.

Acto seguido Sancho se ha levantado. La televisión, con su rostro, se ha apagado. Queda esperar al 29 de agosto para conocer su otra sentencia.

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