Sucesos

Investigación sobre un párroco y una cuidadora de Valencia por posible relación con la muerte de un anciano y desvío de su patrimonio.

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La muerte de José Félix Cirujeda, un residente de 91 años de la ciudad valenciana de Cullera, inicialmente parecía ser un fallecimiento natural más de una persona mayor con múltiples enfermedades que fallece sola en su casa, reportado por su cuidadora. Sin embargo, la denuncia de un familiar del fallecido y la investigación de la Guardia Civil han revelado una trama supuestamente organizada por un párroco y la mujer a la que el sacerdote de la parroquia San Antonio Abad de Cullera buscó para que cuidara al anciano. Ambos comparecieron ante el Juzgado de Instrucción número uno de Sueca como investigados por los delitos de extorsión y homicidio por comisión por omisión, y se considera la posibilidad de que los cargos puedan ser de asesinato debido a la vulnerabilidad de la víctima, según la acusación particular.

La Guardia Civil de Cullera encontró indicios de que los dos investigados habrían actuado de mutuo acuerdo para desviar el patrimonio del anciano en beneficio propio, generando un ambiente intimidatorio y de presión psicológica en el nonagenario, aprovechándose de su soledad y deterioro cognitivo.

En solo 18 días, la cuidadora de 62 años logró que el anciano modificara su testamento y la nombrara como heredera universal, donando parte de su patrimonio a la parroquia del párroco investigado. Además, obtuvo una escritura de cesión de la vivienda del anciano a cambio de asistencia, cuidados y alimentación, así como un poder especial para realizar operaciones bancarias.

Posteriormente, la Guardia Civil sospecha que la cuidadora aumentó deliberadamente la medicación con antipsicóticos del anciano, quien había comenzado a sufrir alucinaciones después de que ella comenzara a trabajar en su casa. Finalmente, el anciano falleció el 30 de agosto de 2023 por una insuficiencia respiratoria, sin realizarle autopsia debido a la falta de indicios de muerte violenta.

Otro indicio de la supuesta actividad criminal de los investigados es que ocultaron a la funeraria que el fallecido tenía familia, su sobrino quien presentó la denuncia y tuvieron prisa por incinerar el cadáver para evitar una posible exhumación y necropsia que habría revelado las causas exactas de su fallecimiento.

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