Sucesos

La ciencia forense desacredita el estereotipo de los asesinos de ficción: “No son como Hannibal Lecter en ‘El Silencio de los Corderos'”

27views

Hace 70 años el semanario ‘El Caso’ triunfaba, ahora lo hace el ‘true crime’. Aunque cambió el formato y ahora es audiovisual, la esencia sigue siendo la misma: crímenes, asesinatos, homicidios, violencia y brutalidad que nos atraen. La ciencia forense ha intentado determinar las causas y patrones de conducta en asesinos y homicidas. El libro ‘MCMI-IV: Disección Forense de la Personalidad Criminal de los Asesinos’ analiza 13 casos con sentencias judiciales, destacando trastornos de personalidad como dependencia o límite. Se destaca que estos criminales son inestables emocionalmente y tienden a delegar la responsabilidad en otros, lo que los hace dependientes y sumisos.

En los casos analizados, no se encontraron trastornos antisociales ni esquizoides, los más comunes en la ficción. Según el doctor Bernat-N. Tiffon, los asesinos estudiados no son psicópatas fríos y calculadores como se muestra en las películas, sino personas inestables emocionalmente.

Los motivos para matar según los forenses son por interés personal, trastornos mentales graves o accidentes. El manual de Tiffon concluye que no se pueden establecer perfiles marcados de los asesinos, sino que se deben considerar los rasgos de personalidad que expliquen sus acciones.

Se encontró que en general, las mujeres asesinas tienen un comportamiento evitativo con menor expresividad emocional, mientras que los hombres tienden a ser más hostiles y agresivos. A pesar de lo que muestran las series de ‘true crime’, la mayoría de los crímenes tienen una resolución relativamente sencilla, aunque es crucial contar con pruebas sólidas para condenar a los culpables.

El único crimen perfecto es aquel en el que el autor queda impune debido a la falta de pruebas para incriminarlo. Estos son los casos que generan más frustración a la policía y a la ciudadanía, ya que el tiempo juega en contra y los asesinatos pueden prescribir a los 20 años.

Leave a Response