Sucesos

Los forenses afirman que la acusada de asesinar a su hija en Sant Joan Despí se comportó de manera “fría y calculadora”

35views

Los expertos forenses que examinaron a Cristina Rivas, la madre que asesinó a su hija Yaiza el 31 de mayo de 2021 en Sant Joan Despí (Baix Llobregat), han declarado este martes en el juicio que se celebra en la Audiencia de Barcelona que la acusada actuó de manera “fría y calculadora”, planeando el asesinato de la menor de cuatro años y su propio suicidio, que no logró llevar a cabo. Se descartó que la procesada, para quien la fiscalía solicita la prisión permanente revisable, sufra un trastorno de personalidad ni una enfermedad mental grave que la desconecte de la realidad, aunque sí una depresión “menor”. En cambio, el psicólogo nombrado por la defensa aseguró que la acusada sufre un trastorno con ideas “delirantes” y una “depresión profunda o mayor” debido a la ruptura con su pareja y el temor a ser separada de su hija.

Los informes psiquiátricos de Cristina Rivas se han convertido en un punto de conflicto entre la fiscalía, la acusación particular y la defensa, ya que las abogadas de la acusada buscan que se le apliquen eximentes de trastorno mental y miedo insuperable para solicitar la absolución provisionalmente. Los expertos han llegado a conclusiones divergentes sobre la salud mental de la acusada, tanto al momento del crimen como en la actualidad.

Aunque ambos lados coinciden en las experiencias de maltrato que vivió Cristina Rivas en su infancia y adolescencia, los técnicos psicológicos públicos descartaron que esto esté relacionado con el crimen, señalando que la acusada no fue víctima de maltrato. Por otro lado, el experto contratado por la defensa cree que esto pudo haber afectado su desarrollo futuro, pero no los hechos en cuestión.

No hay registros clínicos de problemas de salud mental previos en Cristina Rivas, quien temía ser “invalidada como madre” y no ser la única figura importante para su hija, lo que la llevó a intentar reconciliarse con su expareja. La frustración por no lograr reconstruir la familia y la sensación de soledad la llevaron a desarrollar la idea de que su situación no tenía solución, planificando de manera cuidadosa el asesinato de Yaiza y su propio suicidio. Los expertos resaltaron que el único arrepentimiento que mostró la acusada fue no haber logrado suicidarse como tenía previsto.

Leave a Response